Los corredores descalzos, ganadores de las 24 horas de Ultrafondo de Barcelona

December 23, 2018

 

ESPECTACULAR. No se me ocurre una palabra mejor para empezar a describir lo que vivimos durante el fin de semana del 15 y 16 de Diciembre. Una experiencia completa, única y bastante difícil de superar. Una emoción compartida con mucha gente, no solo con los que corrimos, sino con los que nos habéis apoyado en este reto. Conseguir ganar las 24 horas por equipos de hasta 6 corredores, va a ser algo difícil de olvidar.

 

Era una locura Alberto. Lo sabías tú desde que lo planteaste y nosotros cuando lo oímos por primera vez. Crear el primer equipo de corredores descalzos para dar vueltas a una pista de atletismo durante las 24 horas de Ultrafondo de Barcelona, a la mayoría nos pareció una idea descabellada. Insististe y empezamos a pensar en ello. Una carrera que nos sacaba de nuestros esquemas, pero es seguramente eso, lo que nos motivó a salir de nuestra zona de confort y hacer algo que ninguno de nosotros había hecho antes.

 

Alberto tiene además, esa capacidad de enganchar al personal. Es tenaz o, por qué no decirlo (sé que no te va a sentar mal), cabezota. Es su mayor virtud y su mayor defecto, pero todos te agradecemos y agradeceremos que nos contagiases tus ganas y, que desde mediados de agosto, estuviésemos esperando a que llegase ese fin de semana.

 

Sabíamos dónde estábamos y qué era lo que podíamos hacer. Alberto, Ignasi y yo llegábamos un poco tocados  al inicio de la prueba e incluso hasta el último momento no vimos medianamente claro poder participar en la carrera. Correr en equipo comporta un extra de responsabilidad. Si no puedes realizar tu misión, otro tiene que asumir esa función. Estábamos preparados para correr más de las 4 horas que teníamos cada uno si se daba el caso, pero seguro que hubiese sido una buena incomodidad.

 

 

24 horas de Ultrafondo de Barcelona 2018

 

La carrera empezaba a las 12 y a las 9:30 alguno de nosotros ya estaba allí preparando el campamento y mirando de pasar el nerviosismo de la mejor manera. El ambiente empezaba a ser extraordinario. Unos 200 corredores, entre los que corrían de manera individual, por parejas y por equipos empezaron a correr. Alberto iba a ser nuestro primer relevista, el primer corredor descalzo. Por delante, un día entero para hacer la mayor distancia posible entre todos.

 

La primera tanda nos sirvió para quitarnos la presión y a todos nos fue bastante bien. Parecía que Jesús Ángel se había emocionado un poco demasiado por el ritmo que llevó, pero el resto hicimos lo que teníamos previsto. Antonio fue tranquilo, Alberto mirando todo el rato el reloj para seguir su plan e Ignasi y yo, gestionando las molestias.

 

La segunda serie fue más o menos igual. Jesús Ángel corría rápido como si nada, Antonio controlando perfectamente su ritmo, Alberto su reloj y a Ignasi y a mí, se nos empezaban a despertar las molestias de los gemelos con las que llevábamos unas semanas lidiando. Todavía no había empezado a correr Esteve y nos habíamos distanciado mucho de nuestros rivales en la categoría. La sonrisa se nos empezaba a escapar. El pódium lo teníamos asegurado pero, ¿y si ganábamos? Esteve empezó a correr y a demostrar a los que miraban, que se puede correr rápido y con la alegría reflejada en la cara.

 

La noche empezaba a caer y algunos nos metimos en nuestro saco de dormir para mirar de descansar y estar preparados para el turno de la madrugada. Iba a ser el más duro sin duda. La falta de sueño, la hora a la que íbamos a participar y las dos tandas que ya habíamos corrido se notaron. En mi caso, lo noté bastante y tuve que reducir la velocidad para protegerme de las molestias que cada vez eran más agudas. Suerte tuvimos de la inestimable ayuda de Marc Datzira, que nos fue liberando las piernas durante toda la tarde noche del sábado.

El siguiente ya iba a ser el último descanso. La última serie te permitía vislumbrar el final de la prueba. Estábamos en el límite de poder llegar a los 300 kilómetros pero iba a ser complicado. De haber estado todos al 100% lo hubiésemos superado sin problemas, pero en una carrera por equipos, es difícil que todos puedan estar en el nivel óptimo.

 

En ese último relevo jugué a convencer a la cabeza de que sí, que el dolor que sentía estaba allí, pero que me tenía que olvidar hasta que acabase, que después le dedicaría el tiempo y el trato necesario para recuperarme lo antes posible.

 

Las últimas vueltas fueron emocionantes. El sol empezaba a salir y a iluminar la pista y había conseguido callar los dolores. Antes de empezar el cuarto turno, sabíamos que íbamos a ganar y esa emoción me fue invadiendo. Llegué por última vez a la zona donde se realizaba el cambio de chip e Ignasi y yo nos dimos un caluroso abrazo.

 

Él encaraba su último tramo bastante tocado, pero aguantó francamente bien. Estábamos en la misma situación pero supimos gestionar bien los esfuerzos, el cuerpo y la cabeza. Jesús Ángel nos había dejado alucinados con el ritmo de sus 4 series, Antonio había regulado perfectamente, Alberto supo tirar de garra para mantenerse y Esteve iba a por su segunda serie de 2 horas enseñando su sonrisa a todos.

 

Al final fueron 294,684 kilómetros, 62 kilómetros más que los segundos clasificados y, al tocar la bocina final mientras se oía de fondo "Don't stop me now" de Queen, fuimos todos corriendo donde estaba Esteve para fundirnos en un abrazo colectivo. Nos dejamos llevar por la alegría, la emoción y la euforia. Llegamos juntos a la línea de meta mientras aplaudíamos y nos aplaudían.

 

Pudimos felicitar a Ramón Asensio y a Bárbara Campos (dos cracks que corren con zapatillas minimalistas), con los que habíamos estado corriendo las 24 horas y que acabaron de manera impresionante la carrera y a animar a nuestro compañero Yoel Díaz.

 

Justo antes de la entrega de premios, todos pudimos ver cómo la emoción y alguna lágrima (aunque él lo niegue), se apoderaba de un Alberto realmente feliz por lo conseguido. ¡¡Tuvimos mucha suerte de engancharnos a tu idea, de verdad, gracias!!

 

Hemos sido el primer equipo en correr descalzo una prueba de ultrafondo y conseguimos ganar en la categoría de entre 3 y 6 componentes. Pero hemos ganado mucho más. Hemos ganado algo difícil de escribir pero que todos sentimos por igual. ¡¡Un auténtico placer compañeros!!

 

No quería acabar sin agradecer a cada una de las personas que vinieron a las pistas de atletismo de Can Dragó a animarnos, a compartir su tiempo con nosotros o nos cuidaron. Y a todos y todas las que seguisteis la carrera a través de las redes.

 

Gracias, gracias y gracias!!

 

 

 

 

Dos fotografías para enmarcar

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Jordi Vizcaíno

Hola soy Jordi, Educador Físico y Entrenador Personal. Me considero un apasionado del deporte y de la actividad física saludable. Estoy en constante búsqueda de lo que puede mejorar la salud de la gente que me rodea y desde mi Blog trato de explicar de forma didáctica todo aquello que me parece interesante. Gracias por la visita!!

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